

La Señora : Cuando volvimos a la casa, ella se dirigió hasta el cuarto donde le correspondía dormir, yo la seguí sin hacer ruido, entramos al cuarto y nos empezamos besar muy eróticamente, le quite la ropa hasta dejarla solo en una tanguita de color rojo que traía puesta, le quite dicha tanga con la boca y le empecé a chupar la chocha peluda y lubricada que tenia, ella gemía de placer, después de meterle la lengua dentro de su chocha, me senté, y ella se sentó encima de mi, enhebrándole la verga hasta el fondo, ella empezó a cabalgar como nunca, dando gemidos de placer, yo le apretaba las tetas grandes que tenia, se puso en cuatro patas y la empecé a fornicar, dándole el famoso mete y saca......mmmmmm......ay, ay, ay, ....que rico.