

El pecho : Durante las dos siguientes semanas, Fernando visitó asiduamente a mi tía, y alguna noche creo que durmió en su casa, una noche cenamos los cuatro en mi casa, a mi tía se le notaba feliz, pasados estos primeros quince días la relación se fue enfriando, Fernando no aparecía tanto por su casa, la llamaba menos, siempre con alguna excusa. Un fin de semana de esos, se quedó en casa de Elisa, una compañera de trabajo, de su misma edad, también separada, pero hacia mas de 10 años, el viernes por la noche estuvieron en la disco que conocimos a Fernando y estuvieron con él, mi tía regreso otra vez muy ilusionada, Mary, que así se llama su compañera, decía que era un hombre muy agradable y atento.